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enero 06, 2021 3 min de lectura

México es un país diverso y lleno de riqueza cultural. Algo que nuestros padres y abuelos inculcaron en nosotros desde la niñez, creciendo escuchando historias de Charros y Vaqueros.. La historia, así como las tradiciones de la cultura Charra están impregnadas selladas en nuestras raíces, valores familiares, herencia y honor.  

El Charro de México 

Es un ejemplo de caballerosidad, tradición y orgullo. Estos vaqueros mexicanos son jinetes, domadores altamente capacitados y son mucho más que los típicos hombres armados inmortalizados en películas. 

La historia del Charro se remonta al siglo XVII. Los charros de hoy son los descendientes de los vaqueros indígenas que primero fueron esclavizados y luego empleados por los colonos españoles para administrar sus haciendas recién adquiridas. Los españoles fueron quienes introdujeron caballos en México,  pero el gobierno colonial hizo cumplir una ley para que los indígenas mexicanos no montaran caballos a menos que un terrateniente español los empleara para hacerlo. Los hombres a los que se les permitió montar tenían estrictamente prohibido vestirse a sí mismos y a sus caballos de la misma manera que los españoles, para que ningún vaquero mexicano pudiera ser confundido con un miembro de la clase alta española. 

Esta restricción en la vestimenta, nos impulsó a crear un nuevo estilo de moda usado solo por charros mexicanos. Ahora, llevaban trajes ajustados hechos de cuero y gamuza, que adornaban o bordaban con hermosos diseños de plantas nativas hechos de fibras de plantas de cactus cultivadas localmente. Ya saben, el ingenio Mexicano siempre saliéndose con la suya. Y para rematar, no podía faltar el sombrero de ala ancha hecho con el pelo de sus propios caballos, un sello que quedó impregnado en México. 


Con el tiempo, los hábiles indígenas charros, que conocían perfectamente el clima local y el terreno natural que los españoles, destacaron en el desarrollo de su propio estilo de montar a caballo. Convirtiéndose en "trabajadores valiosos" para los terratenientes, ya que así les eran más activos para proteger sus propiedades y ganado de los bandidos. Sin embargo, llegó la lucha de la Independencia de México en 1810 a 21, nuestros ascendientes charros finalmente se revelaron en contra los terratenientes y lucharon por la libertad de México. Ayudaron al presidente mexicano Benito Juárez a traer la ley y el orden de regreso al país. 

Claro que esas habilidades fueron documentadas, así como su valentía y su lealtad al país fueron romantizadas salvajemente por los medios y el Charro se convirtió en nada menos que un héroe nacional. Como recompensa a sus esfuerzos, fueron los primeros en recibir la tierra, las propiedades y los caballos de sus antiguos propietarios. Así que El Charro, se convirtió en un preciado y privilegiado estilo de vida y como resultado que sus habilidades, fueron ferozmente protegidos y transmitidos de generación en generación, así como su vestimenta. 

Hoy en día, los charros son reconocidos principalmente por competir en el deporte nacional oficial de México, la Charreada (rodeo), que se agregó a la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO en 2016, dónde para participar, los charros deben seguir un estricto código de conducta que estipula no sólo cómo actúan pero también cómo se visten.

 

¿Y tú también llevas las raíces de un Charro de los pies a la cabeza? 

Échale un ojo a nuestros Botines Charros, y sigue transmitiendo de generación en generación nuestra historia impregnada de riqueza cultural.